miércoles, 25 de febrero de 2009

Cure for pain




Where is the sacrifice

And tell me where where is the faith

Someday there'll be a cure for pain

That's the day I throw my drugs away

martes, 17 de febrero de 2009

Love is like a trip


Téntaculos y colores. Gritando, despacio. Escucho algo de aire, el oxígeno que se pierde. Todos esos cuerpos moviéndose a la velocidad de la luz, y yo me vuelvo líquida entre tanto mar, manchas de petroleo, ensuciando la divinidad.
Mil floraciones anunciando la caída precipitada de la luna sobre nuestras mentes, nos abollarán, nos ahogaremos, necesitamos anestecia, píldoras para dormir, arena para mis ojos. Una tala sanguinaria, la verdad aniquilada ahora los secretos se consumen en una hoguera de mentiras, ya ves, nunca fue tan asombrosa tu manera de sorprender, la realidad es que en el fondo todo esto da bastantes ganas de llorar, pero no a mí, hoy soy una roca en la laguna, siento el agua que pasa y veo todo, pero no puedo hacer nada. Quiero ser un pez, besar las algas. Consumirme por los arcoiris. Lluvia ácida no más NO, no más. Vivan, gaviotas, vivan. Solo griten porque ríen, nunca lloren, no cedan las razones para hacerlo. Solo aire entre las plumas, los años que gritan, giran, se extinguen bajo las llemas de mis dedos, una lupa enorme que nos ayude a entender la verdad de la microscopía. Siete sentidos mueren, y vos ya elegiste tu tumba.

martes, 2 de diciembre de 2008

muEres

Me quiero ir, me quiero escapar. Ya no soporto toda esta realidad, esta abrupta forma de condenarme siempre a soportar y nunca a disfrutar.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Llueve sobre mis colores

Desde que mis dientes se han convertido en teclas, la música está adeciendo una metamorfosis en mi estómago. Las ondas entran y yo podría escupirlas, tocar con mis manos los lazos que se dibuja. Me como las guitarras y las puedo digerir. Pero tanta crisis, un remolino de cosas sin ordenar, es tan extraño dibujar con mis dedos todo lo que tengo que decir, el vidrio empañado se queda corto.
Ahora solo quiero ver llover, que se corran los dibujos. No podríamos estar peor, y es una forma increíble de quemarse con el sol. Se caen los troncos de los árboles sobre mi cabeza, mis labios pueden escupir tanto vómito que ya me ahogo con mi azul.
Atravezando nubes y dialogando con paredes, la gente aparece, la gente desaparece. Nadie está, nadie es lo que debería ser. Y que dejes que todo se humedezca, que dejes que todo se vaya muriendo. es tan triste verte desaparecer, tus partículas se elevan, pero no puedo atraparlas, siempre me dolió el sufrir de las mariposas. Ellas son hermosas, y sus alas se elevan, dibujan un mundo frutado, frutado, corriendo entre el verde prado. Mis tristes recuerdos se plagan de viruela, ya no puedo sentirme entre amaplolas, ya no puedo olfatear la baba de las sirenas. Ellas se están suicidando, y no tienen tiempo para sumergirse y escuchar los coranes de cada una de mis lágrimas. Son solo suicidio, desaparecer.
La gente es tan rara, cada día tan lejos, estoy dentro de burbujas, sus colores y su brillo, me alegran por un instante, pero no se puede , no se puede. No sé qué es lo que no se puede, pero es hipnótico, es hipnótico, nos volvemos como jirafas, como abejas. Tus ojos se hinchan hasta estallar, mi voz se deshila totalmente. Pero ya no queda tiempo, nos aplastan los maratonistas.
Están alados, y pueden ser veloces, tan veloces, ¿Y por qué yo estoy acá tan quieta mientras todos están corriendo a la velocidad de la luz? me asusta la ultravelocidad, me aterra la estaticidad, pero mientras la mentira pueda saber más real solo necesito doce caramelos más, mis dientes se pudren de caries, caries plutonianas, ellas no son terrestres. Nada es de este mundo, se nos presta y se nos quita. Como muertos, como mutilados. Escupir. Escupir.

lunes, 10 de noviembre de 2008

No puedo estar en pié, no puedo caminar. Me choco contra espejos, ya no me encuentro, es todo tan siniestro. Tantas iluciones terminaron por romperse, es tan díficil entenderlo, solo sé que ya no es lo que parece.
Tomar con fuerza una enredadera y florear mi cuello, quizás el mundo no está hecho para tanta fragilidad, la piedra es tan útil, pero me volví de cristal, y no me puedo mantener en pié.
Si por lo menos vieras todo esto dolor, sería tan fácil, mucho más fácil. Pero no, mi vida se parte en dos, los árboles caen sobre mi cabeza y ver las flores morir solo me da ganas de llorar. La lluvia no para y creo que nunca parará.
Atravezando los prismas y gritando, solo esperando que escuches todo lo que en mí se está muriendo ¿Cuánto tiempo durará toda esta ceguera en tu corazón?
Una tarde de mil colores, ya ni eso calma la tempestad. Es extraño, pero es siempre igual, algunos rayos a momentos parecen filtrarse, pero creo que solo soy un papel secundario en medio de toda esta teatralización. Y yo, que tanto me esmeré por conseguir el número principal, terminé siendo no más que un extra en tu impactante filme.
Cuánta sed, cuántas ganas de desaparecer, dormir y nunca despertar. No es una forma sana de vivir, y hoy más que nunca creo imposible remontar ¿Y ahora con qué me vas culpar? ya no queda nada de mí, aliené hasta mi médula, y la vida se llevó lo poco que me quedaba. A veces ni siquiera puedo encontrar mi alma, y solo me queda este cuerpo, que tanto odio y tanto me cuesta llevar. Ya no puedo hayar en mí algo que me haga sonrreír, soy detestable, y el mundo ya no puede mentirme ni un poco más.
Si aprendiera a ser mejor, tal vez solo un poco, quizás así me verías un poco más, pero creo que ya es muy tarde para florecer amapolas en mi triste jardín.
¿Y en dónde voy a encontrar ahora algo o alguien que pueda hacerme sentirme bien? Ya no se puede, ya no queda nada. Es que está en mi, todo esto error, y no te equivocaste al juzgar toda esta pateticidad en mí, y ya nunca nadie más podrá confundirse. No es esto lo que el mundo espera, un lugar tan triste, es tan hermoso, y yo solo soy un minúsculo punto en esta aldea de círculos, tan coloridos, tan hermosos. Todos se ven tan deslumbrantes, todos se ven tan maravillosos. Nadie es imperfecto, sus pieles brillan, sus ojos sonrríen... y yo ya ni puedo competir, ni siquiera algo bueno puedo pedir. Solo queda esconderme para no aberrar a toda esta floración. La vida tan fantástica, un jardín lleno de luciérnagas... ya no queda espacio para rozar si quiera el césped con mies pies. Podría estremecerme de solo imaginarlo, pero ahora ya es un puro hábito. Las noches se alimentan de estrellas que juegan con la luna, y el amor entre los seres que lo inundan, sus mentes se abstraen, y podrían bailar por la eternidad, sí, tan felices, y yo simplemente me siento a contemplar y alguna que otra lágrima derramar. Maldita melancolía ¿Por qué no me hizo la vida más resistente? cruel manera de sufrir, sentir mi sombra entre tanta luz, una primavera en la humanidad, y mientras yo vomitando las ojas secas del peor de los otoños. Tan lejos estás, y yo en la otra punta, enfermándome, desangrándome. No puedo pretender nada, esos paraísos que frecuentás no permiten mi entrada... es tan lógico, solo basta con contemplarme por un simple instante. Ya no puedo retenerte más acá, en este decierto deprimente, solo queda un cactus y kilos de arena ardiendo... y las noches heladas, y los días abrazadores... no, realmente no podría ser tan cruel y pretender retenerte.
Es hora de morir, dormir en soledad. Quisiera desaparecer.

jueves, 30 de octubre de 2008

luz


Hoy cuesta menos que ayer. Levantarme, es más fácil, y a lo mejor solo soy yo, aprendiendo a remar entre el jugo de mis neuronas.
Piip piip, suena el despertador, y es tan horrible, Dios, te juro que es tan horrible ese sonido a las seis de la mañana. Ahora lo avanzo quince minutos, y llego un poco más tarde, me ahorro el diálogo mañanero, temprano y sin comida...
Diez vueltas entre mis sábanas, y un debate interno de no acabar, solo algo positivo, clic. Arriba. El ritual de cada Jueves.
El aire ya no es tan frío, será porque las flores tienen que salir, ya es hora, ya era hora. Ya no es de noche, puedo ver principios de sol. Ya era hora, que salga el sol, que el día sea más largo, las nubes ya no son tan densas. Qué raro, y que yo siempre asocié el invierno con lo mejor.
Una suerte inmediata, la vereda vacía, pocos autos y a todo eso mi colectivo. Me cuesta menos extender la mano, me cuesta menos subirme.
Es más fácil pensar, es más fácil saborear. Pesa menos quedarme en casa, me asifixia menos salir.
No sé, quizás a todo mal finalmente llega una solución. Quizás solo dependía de mí. Quizás tanta parnoia solo me terminaría por matar.
Ay, la música. Y por amor al arte podría matarte. Y todo tiene mejor sabor... y parecería que todas mis piezas sueltas se empiezan a acomodar. Nada se pierde en soportar.
Y entre mis manos tiza, entre mis manos colores, entre mis manos pintura, entre mis manos perfume. Solo un dibujo, solo un instante. Coloreando mis cuadernos, hace tiempo que no escribo, hace tiempo que no estallo. Estallar. Como un cristal.
Dibujando con el lado inverso del pincel mil estrellas, un lago. Estrellas de papel, lagos de jugo.
Ya no hace falta compasión, el mundo fluye, se destruye, se vuelve a armar, se destruye, se construye. Estalla. Se une. Partículas cromáticas atravezando mis ojos. Creo que no necesito más mermelada. Supersupersuperterpaéutico.
El aire.
Lluvia, hace tiempo que no estás. No te preocupes, no te llamo, no te busco, así estamos bien, por ahora. Besar tus gotas, rozas tu humedad. Empapándome con tus colores, ya no veo lágrimas en tu caer, será quizás porque estás pensando en no pensar.
Más.
Yo sé que hay cielos dentro de los cielos, estrellas dentro de las estrellas, una infinita reproducción de espejos contra espejos, nos reflejamos, nos repetimos. Morir y nacer. Desaparecer y aparecer. Que nada es dulce si primero no fue amargo, y a lo amargo el azucar, y nada dulce se amarga. No no, somos kiwis, somos naranjas, frutillas. Una fruta sin sabor, siempre madura, jugo ácido de mandarinas. Mandarinas, naranjas, pomelos. Jardines llenos de pasto. Comiendo pasto. Pasto pasto pasto. Plumas de unicornio.

domingo, 19 de octubre de 2008

Koolthing


Corriendo entre las hojas de los libros y las mentiras que se pincelaron en la pared, una desestructuración de piezas y el aire viciado de colores engañosos.
Luces que se transfiguran, y los dedos saliendo de la estufa, me capturan y me arrastran, me atan al suicido, puedo sentir sus manos de color rojo tomándome por la cintura y aprisionándome contra sus hierros y quemándome, pero el laberinto tiene salida, solo pego un salto, y estoy escuchando lo que el agua me está contando.
El cabello se eterniza y hay que morder absolutamente todo, navegando entre todos tu síes, todos tus noes, ya ves, ya vemos, en realidad no queda nada, una repitición continua, un ciclo absurdo, el sol sale y se pone todo el tiempo, ya podría considerarme meteoróloga, sé con exactitud cuándo será la próxima tormenta, y arcoiris cad vez menos... parecería ser que el granizo cada vez duele más, parecería ser que me estoy acostumbrando a la inmutabilidad circunstancial.
Soy como una masa que se desmodela y amolda a las ramas de los árboles, rayos entre nubes y melodías entre soles, sulfato, carbonato, no no.
Qué vamos a pensar, estoy hamacándome a cualquier horario en cualquier lado, y no se puede vivir así, siempre tan perdida, tragándome lo que escupo, una sobredocis de cloroformo en mis uñas, en mi piel.
Ay , las voces, los susurros, creo que estoy rodeada de mil seres, y estoy tan desprotegida, con los pies en el abismo, sintiendo que cuando caiga nadie me atrapará, no me atraparás, no lo vas a ver y no me vas a poder escuchar gritar, aunque hace tiempo que estoy haciéndolo.
Me estoy ahogando, una mano que me presiona los pulmones, una soga que me ata a la eternidad, y estoy probando un nuevo truco para no sentirte más.
Caramelos de consuelos, y procupando mis canales, la fragilidad se esconde en una caja de hierro.
Otra vez me vuelvo a enfermar, demasada actividad para alguien tan diminuto, para alguien tan simple.
Esperando la floración, esperando el fin de la tormenta, hace ya bastante tiempo que estoy pronositcando las inexistentes mejoras, el tiempo corre y todo es igual, nada cambia, solo la fecha, un acto hipócrita que nos alivie por un momento, que nada solucione, parches sobre parches, siempre se rompen, hacen falta soldaduras... ¿Qué puedo hacer? No sé si me esté esforzando, a lo mejor solo me engaño un poco para poder decir que lo intenté, hoy voy a pensar en la paciencia.